
En el día de hoy pude imaginar y vivir, pude verla belleza de la oscuridad, ser feliz en un infierno, cada día, cada hora, cada minuto, veo como todo mi mundo cae a mis pies de rodillas, pidiendo perdón por una equivocación, tan solo llevando en sus manos flores amarillas, yo solo con lagrimas en los ojos, un vestido y zapatos negros, te miro y veo que no hay nada que salvar, se que todo se termino en este juego del amor.
Camino lentamente para sentirme mejor, llevando en mi mano un cigarrillo para intentar aliviar el dolor, con miedo a enfrentar mi realidad, mi soledad, mi vida.
Llévate contigo todos los recuerdos, los días felices, llévate los juegos, las mañanas, las lagrimas, llévate todo lo que puedas que yo solo me llevare el poco de orgullo que me queda e intentare vivir mi realidad en una línea constante que cambia de color cada noche que veo las estrellas y recuerdo tu maldita foto.
Fotografía: Liz Margareth Carvajal Quintero
Edición: Gustavo Adolfo Fonseca Martínez

